Llantos, pucheritos, sonrisas, lobitos, aserrines y nanas
Esta es la siguiente escena del espectáculo Días de rodillas peladas y lo hemos querido ilustrar con este vídeo que es parte de la representación que realizamos en Bembibre. En ella tuvimos el privilegio de contar con Asia en el escenario.
Además, la escena fue introducida con esta fotografía y el siguiente texto:
En las casas,
cuando la vida era más sencilla y el tiempo parecía ir más despacio, los más
pequeñitos crecían entre canciones susurradas y juegos transmitidos de
generación en generación. Las nanas llenaban las noches de calma, mientras las
voces de madres, abuelas y vecinas tejían melodías que acompañaban el sueño.
Durante el día,
las manos se convertían en juego: palmas que marcan el ritmo, canciones
repetidas entre risas y pequeñas tonadas con movimiento que no necesitaban
juguetes para hacer felices a los niños. Eran momentos de cercanía, imaginación
y cariño, donde cada canción y cada juego guardaban un pedacito de la vida en
familia.
Ahora
recordaremos ese mundo de nanas y juegos de manos, donde la música no venía de
aparatos, sino del corazón y de la voz de quienes cuidaban.

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