lunes, 21 de septiembre de 2026

Curso 2026/27 - Grupos, Asociaciones y Cursos

Seguimos dando forma al curso 2026/27 y, después de presentar el inicio del curso y las disciplinas que trabajamos, queremos reunir aquí todos los lugares en los que estaremos este año.

A lo largo del curso trabajaremos en distintos municipios, asociaciones, grupos y escuelas, con propuestas adaptadas a cada espacio. No en todos los lugares se imparte lo mismo, porque cada proyecto tiene sus propias necesidades, su alumnado y su forma de funcionar.

Estaremos en Bembibre, con la Asociación dos Barrios; en Ponferrada, con Centro Galicia; en León, con Zarzagán, Banda de Gaitas y Percusión; en Tremor de Arriba, con el Grupo Recuencano; en Vega de Espinareda, con el Grupo de Pandereta de Vega de Espinareda; en Toreno, con el Aula de Folklore de Toreno; en Lillo del Bierzo, con el Aula de Folklore de Lillo del Bierzo; en Camponaraya, en la Escuela Municipal de Música; en Toral de los Vados, con la Banda de Gaitas Mencía; en Columbrianos, con el Grupo de Gaitas y Danzas El Castro; en O Barco de Valdeorras, en la Escola Municipal de Música; y en Carracedelo, en la Escuela Municipal de Gaitas del Ayuntamiento de Carracedelo.

En estos espacios trabajaremos diferentes disciplinas vinculadas a la música y al baile tradicional: gaita, pandereta y canto, baile tradicional, percusión, flauta y tambor y trabajo en agrupaciones, entre otras propuestas.

La idea sigue siendo la misma en todos los casos: aprender desde la práctica, conocer repertorios, estilos y formas de tocar y cantar, entender de dónde vienen y, sobre todo, mantenerlos vivos desde el presente.

En las imágenes que acompañan esta entrada podéis consultar las localidades, los grupos, asociaciones y escuelas durante este curso.

Toca. Canta. Baila.




Croniqueta #17 (2026) – Visiones de la tradición - Tocar Bajo Teito - Denise y Diego

Llevamos dieciséis semanas contando en croniquetas lo que tocamos, y este concierto venía a ser, por ahora, una especie de cierre de temporada.

Y tenía unas cuantas cosas especiales.

Primero, era un desafío. Lanzarnos a la piscina para hablar de música tradicional relacionándola con la Guerra de la Independencia. Dijimos que sí antes de saber muy bien qué podíamos hacer y con apenas un par de ideas que intuíamos que podían relacionarse.

Y entonces empezamos a investigar.

Una cosa llevó a otra, aparecieron historias, canciones, personajes, documentos y unas cuantas incongruencias que nos parecieron absolutamente delirantes. Así que decidimos lanzarnos todavía más a la piscina.

Empezamos a cruzar datos, épocas e ideas hasta construir ocho collages de tres imágenes aparentemente sin relación, buscando una manera de llegar de una a otra pasando siempre, de algún modo, por la música tradicional y la guerra.

Y encontramos esas conexiones.

A veces razonables.

A veces no tanto.

El delirio acabó convirtiéndose en una forma de contar.

 

Además, el lugar se prestaba bastante. Estábamos en el Museo del Bierzo, de la mano del Instituto de Estudios Bercianos, rodeados por los cuadros de Luis Gómez Domingo y bajo una de las grandes obras de la exposición Visiones goyescas de la guerra. Un fusilamiento enorme a nuestras espaldas y, justo por encima, los recién incorporados gigantes de Ponferrada.

Rodeados de cuadros que hablan de una tragedia desgarradora, empezamos a contar como quien cuenta anécdotas durante un velatorio.

Porque una cosa no elimina la otra.

Igual que las recreaciones de las guerras napoleónicas pueden convertirse hoy en encuentros y fiestas sin borrar que allí hubo una batalla y hubo muertos.

Y ahí apareció otra de las ideas del concierto.

 

¿Qué queda después de una guerra?

Quedan objetos. Papeles. Canciones. Palabras. Historias. Recuerdos.

Y muchas veces lo que queda ya no es exactamente lo que pasó.

Se cuenta. Se transforma. Se recrea.

Y nos dimos cuenta de que la tradición funciona bastante parecido.

Por eso fuimos conectando historias bercianas con otras más universales y con referentes que podían reconocer generaciones muy distintas.

Lo que no esperábamos era encontrarnos el museo lleno.

Y mucho menos que el formato funcionara tan bien.

 

Porque volvimos a arriesgar. Un diálogo repartido entre los dos, casi leído, con un guion preparado hasta el último momento y apenas probado antes de hacerlo delante del público. Algo bastante distinto de nuestros conciertos habituales de música tradicional.

Cambiamos por un día una divulgación más ortodoxa por hacer, después de buscar, leer y documentarnos, lo que realmente nos diera la gana.

Quizás también sea eso renovarse.

Rehacerse, desmontarse un poco y volver a construirse para, simplemente, seguir vivo.

Y para que se entienda mejor hasta dónde llegó el delirio, este es uno de los ocho caminos que recorrimos.

En este caso había que unir Batman, Jesucristo y Ursula von der Leyen.

 

[COLLAGE: BATMAN – JESUCRISTO – URSULA VON DER LEYEN.]

DENISE:

Batman Forever. Val Kilmer como Batman, Jim Carrey como Enigma.

DIEGO:

La de 1995, suele aparecer entre las peor consideradas.

DENISE:

No la peor, porque para eso ya tenemos la de Batman y Robin.

DIEGO:

Vamos a la última escena de la película.

DENISE:

[DIAPOSITIVA SANTA ISABEL]

Enigma está encerrado en Arkham, un manicomio, como Santa Isabel.

DIEGO:

La psiquiatra le pregunta quién es y él contesta:

«I’m Batman!»

DENISE:

Y desde otra celda alguien responde:

«Yeah? And I’m Napoleon!»

Es importante para la investigación.

DIEGO:

Napoleón.

DENISE:

Napoleón. Que sí.

DIEGO:

Porque existe un imaginario en el cine sobre pacientes que creen ser grandes personajes.

DENISE:

Normalmente eligen entre dos: Napoleón o Jesucristo.

DIEGO:

Podrían estar perfectamente en Alguien voló sobre el nido del cuco.

1975 Jack Nicholson.

DENISE:

Que después fue el Joker.

DIEGO:

No tires de ahí, que volvemos a Batman.

DENISE:

Pero no vamos a tirar de ahí, no.

DIEGO:


[DIAPOSITIVA: THREE CHRISTS]

[DIAPOSITIVA: LOS TRES CRISTOS]

Three Christs, de 2017: tres pacientes convencidos de que son Jesucristo. Como si fueran el Cristo de la Buena Esperanza de Villafranca, el Cristo de la Fortaleza de Ponferrada y el Ecce Homo de Bembibre, que por cierto el santuario en el que está también ardió en 1809 en estas disputas. Menos mal que el Santo no estaba dentro. Después de esto el escultor de Bembibre Pedro Corral Ramos, en sus obras para la reconstrucción del templo, sustituiría a los romanos martirizando a Cristo por soldados franceses.

DENISE:

[DIAPOSITIVA: THE EMPEROR’S NEW CLOTHES]

Vamos con otra película. La nueva ropa del emperador, de 2001, juega con Napoleón. El verdadero intenta volver a París y nadie le cree.

En esa película, el verdadero Napoleón acaba encontrándose con un manicomio lleno de Napoleones.

[Pausa.]

DIEGO:

Intentando aterrizar todo esto, Napoleón en realidad fue Emperador de los franceses. Y antes, primer cónsul.

DENISE:

Si alguien en 1809 tuviera que señalar al hombre que dominaba media Europa… Algo que podríamos homologar con presidente de Europa…

DIEGO:

Eso de presidente de Europa ni existía ni existe.

Pero Napoleón en el caso hipotético tendría bastantes papeletas para serlo.

DENISE:

Creo que no hay duda.

DIEGO:

Hoy tenemos una presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von Der Leyen...

DENISE:

Y esto viene a que un romance tradicional comienza: «el presidente de Europa».

DIEGO:

Hay versiones recogidas en las provincias de León y Lugo con ese título.

DENISE:

Antes incluso de que existiera la Unión Europea.

DIEGO:

[DIAPOSITIVA PLIEGO]

Se trata del romance La bastarda y el segador.

DENISE:

Y lo interesante es que el cargo cambia según las versiones: rey de Inglaterra, rey de Francia, Emperador de Roma, marqués, rey turco, conde, obispo, el Padre Santo de Roma, es decir un Papa…

DIEGO:

La tradición trabaja sin organigrama pero siempre apunta a un alto cargo, cuando cruzó el charco el cargo cambió al de presidente de Chile.

DENISE:

Este romance, además, muchas veces se ha cantado durante la siega. Un romance de una temática subida de tono con mucho doble sentido.

DIEGO:

Que no es exactamente decir que “sea” un canto de siega.

DENISE:

Es un romance que se ha utilizado como canto de trabajo. Otra diferencia pequeña que conviene no aplastar.

DIEGO:

Para hacer lo que te dé la gana...

DENISE:

...primero conviene saber con qué estás jugando.

 

Solo un ejemplo.

Porque algo grabamos y alguna cosa más iremos enseñando, aunque sea sacar la patita de vez en cuando.

Seguimos con la misma idea: renovarnos o morir mientras estamos metidos en mil frentes, como siempre.

La temporada de croniquetas parecía que terminaba aquí.

Pero el año todavía no.

Así que alguna más caerá.



















miércoles, 16 de septiembre de 2026

💧 Gota de Tradición #12 - La Gaita (3/3): ¿Dónde había gaiteiros?


 

La tradición es como un río. Hoy vamos a hablar solo de una gota.

Muchas veces escuchamos, en distintas localidades y referido a distintos músicos, el mismo cuento.

Un gaiteiro estaba tocando y alguien quiso comprarle la gaita porque sonaba muy bien. Le ofrecieron tanto por ella que, al terminar de tocar, acabó vendiéndola.

Y cuando se marchaba dijo:

«A gaita lévala, pero os dedos quedan eiquí».

Este mismo cuento aparece en muchas localidades, no solo del Bierzo, sino también de otros lugares. Porque allí donde se tocaba la gaita, esta también formaba parte de otras expresiones de la tradición oral: cuentos, coplas, refranes o expresiones.

Pero ¿dónde había gaiteiros?

En la provincia de León, la gaita tuvo una presencia muy importante como instrumento profesionalizado en Cabrera y en la parte central y occidental del Bierzo.

En algunos lugares convivía con otros músicos, como los tamboriteros. Incluso tenemos documentada, aunque de manera excepcional, la formación de gaita y flauta y tambor tanto en el Bierzo como en Cabrera y Maragatería.

Pero la gaita no terminaba ahí.


En otras partes de la provincia encontramos también gaiteiros, aunque de forma más puntual. En Maragatería, por ejemplo, todavía hubo músicos locales tocando la gaita hasta los años treinta. Después, el paso del tiempo acabó dejando al instrumento fuera de la memoria colectiva de muchas poblaciones.

Hacia el norte de la provincia encontramos también el uso de la gaita, con modelos vinculados a lo que conocemos como gaita asturiana.

Y si abrimos todavía más el mapa, aparece algo fundamental: los músicos se movían.

En las zonas limítrofes con Galicia y Asturias hubo gusto por este instrumento y era habitual contratar músicos de localidades vecinas para fiestas y romerías.


Porque las fronteras administrativas no funcionan necesariamente como fronteras culturales. La música, los músicos y las tradiciones circulaban de un lado a otro sin entender el territorio como esos compartimentos cerrados en los que a veces queremos dividirlo hoy.

Y todavía hubo fenómenos posteriores que volvieron a transformar ese mapa: la emigración trajo instrumentistas procedentes de otros lugares y aparecieron nuevas agrupaciones, como las militares o las vinculadas a la Semana Santa, presentes en la provincia desde hace más de medio siglo.

Así que preguntar dónde había gaiteiros no tiene una respuesta que podamos dibujar simplemente con una línea en un mapa.

Había lugares donde los había, lugares donde llegaban para tocar y lugares donde distintas tradiciones se encontraban.

Y con esto quizá ya hemos conseguido hacernos una pequeña idea de qué era una gaita, quiénes eran los gaiteiros y por dónde sonaba.

Así que, si quieres seguir profundizando en esta tradición, ya sea aprendiendo, escuchando o simplemente curioseando, ya sabes dónde encontrarnos.

Hoy solo hemos hablado de una gota. La semana que viene seguiremos bebiendo de este río.



Del Cuaderno de Campo


Tenemos multitud de fuentes que nos hablan de gaiteros en la provincia. Algunas se remontan varios siglos atrás, a través de la iconografía y la documentación histórica; otras son mucho más recientes y nos llegan mediante la literatura, los testimonios, las fotografías o incluso las grabaciones.

Está bastante claro que hacia el oeste de la provincia encontramos una mayor densidad de gaiteros que en otras zonas. Pero no es un fenómeno exclusivo de los territorios limítrofes con Asturias o Galicia, ni puede explicarse simplemente como una influencia llegada desde esos lugares, como se ha afirmado en algunas ocasiones.


Y aquí aparece uno de los problemas con los que nos encontramos cuando intentamos rastrear su historia.

Cuando acudimos a documentación antigua —pleitos, contratos, escrituras y documentos similares— muchas veces resulta imposible saber a qué instrumento se refiere exactamente quien escribe «gaita» o «gaitero». Lo mismo sucede con términos como «tamboritero» o «tamborilero».

Por eso somos especialmente cautelosos con estas fuentes cuando no aparecen otros datos que nos permitan identificar con seguridad el instrumento al que se están refiriendo.

Un buen ejemplo es el pleito por una gaita en el Bierzo Alto investigado por Manuel Olano.

Además, las propias denominaciones cambian de unas zonas a otras. Todavía hoy, en algunos lugares del este de la provincia de León, se denomina de forma popular y tradicional «gaiteros» a quienes tocan la dulzaina o zuzaina.

Por eso, cuando hablamos de estos músicos y de estos instrumentos, no basta con encontrar una palabra escrita en un documento. Hay que saber también qué significaba esa palabra allí y en aquel momento.



martes, 15 de septiembre de 2026

¿Dónde estaremos? Curso 2026/27

Seguimos amasando el curso 2026/27. Después de contaros qué enseñamos, hoy toca responder a otra de las preguntas importantes: ¿dónde estaremos?

Este curso Tocar Bajo Teito estará presente en distintos puntos del Bierzo, León y Valdeorras, acercando la música y el baile tradicional a diferentes localidades y trabajando con escuelas, asociaciones, ayuntamientos y grupos.

📍 Bembibre
📍 Ponferrada
📍 León
📍 Tremor de Arriba
📍 Vega de Espinareda
📍 Toreno
📍 Lillo del Bierzo
📍 Camponaraya
📍 Toral de los Vados
📍 Columbrianos
📍 O Barco de Valdeorras
📍 Carracedelo

En unos lugares estaremos con pandereta y canto; en otros con baile tradicional, percusión, flauta y tambor, gaita o agrupaciones. Cada sitio tiene su propia propuesta, sus horarios y sus grupos, pero todos forman parte de una misma idea: aprender, tocar, cantar y bailar juntos.

Hay sitio para quien empieza desde cero y también para quien lleva años tocando y quiere seguir aprendiendo, compartir repertorio o formar parte de un grupo.

Durante estos días iremos contando con más detalle qué hacemos en cada localidad. Y si quieres saber dónde puedes aprender aquello que buscas, horarios, edades o cómo incorporarte a algún grupo, puedes preguntarnos directamente.

Porque la tradición también se aprende, se comparte… y se amasa.

Toca. Canta. Baila.



lunes, 14 de septiembre de 2026

Croniqueta #16 (2026) – Fiestas del Cristo de Bembibre. Los Pamplinas Medievales

Llevamos ya unos cuantos años tocando en Bembibre, en el mercado medieval, que para eso nos contrata Benevivere Temáticos. Tenemos la suerte de participar en las fiestas del Cristo y formar parte de ellas con Los Pamplinas en diferentes formatos.

Las fiestas del Cristo ya se van acercando a las últimas del verano, antes de que lleguen los magostos o incluso el Halloween. Y no solo es fiesta en Bembibre, sino en lugares tan señalados como la Vila de Villafranca del Bierzo, O Barco de Valdeorras o Dehesas, Desas, Devesas ou Divesas, que cada uno lo dice como quiere.

 

Si en Desas tienen la cachelada, en Bembibre tenemos las garrapiñadas.

No es una tradición antiquísima, pero las colas para probarlas y comprar un paquete son constantes. Incluso nosotros echamos de menos tener uno en los fuegos para ir picando. Era una de las imágenes de las fiestas: se apagaban todas las luces para la pirotecnia y solo quedaba encendida la bombilla del puesto de las garrapiñadas.

Ahora hay que venir al mercado medieval para comprarlas. Y ya no hay solo almendras: sésamo, pipas, nueces, avellanas… Más variedad y todas bien buenas. Pero hay un sabor que queda guardado hasta que vuelve el 14 de septiembre.

Bueno, tampoco hay que esperar tanto, que para el Botillo también las tenemos. Y a este paso lo siguiente en ver garrapiñado será justo eso, el botillo.

A nosotros los mercados nos gustan, sobre todo cuando salimos con Sergio, ya sea con los malabares, los cuchillos o el fuego. Es cuestión de dar una vuelta, parar un rato y volver a salir para dar ambiente. Otro ritmo que no tiene nada que ver con el resto de actuaciones que acostumbramos a hacer.

También es duro. Aunque en casa siempre es más fácil y no dejas de encontrarte gente conocida.

 

En realidad, por estas fechas estamos en las fiestas, intentamos disfrutarlas un poco, pero tenemos también la cabeza en el inicio de curso. Una época de no parar que este año viene con novedades. Y, por si fuera poco, pensando en el concierto que daremos el próximo sábado en el Museo del Bierzo.

Pensábamos hacer algo sencillo.

Mala idea.

Al empezar a investigar nos salieron tantos hilos de los que tirar que creo que lo vamos a pasar muy bien. Y uno de ellos vuelve precisamente a Bembibre y al Cristo Ecce Homo.

El santuario fue quemado por los franceses en 1809 durante la Guerra de la Independencia. La imagen del Ecce Homo se libró por los pelos: unos dicen que estaba en Santibáñez por una novena y otros que la habían llevado allí precisamente para salvarla.

El caso es que, cuando llegó el momento de recuperar la imaginería perdida, el escultor bembibrense Pedro Corral Ramos dejó una cosa bastante curiosa. En sus representaciones de la Pasión, los que ocupan el lugar de los soldados romanos son soldados franceses. No seremos nosotros los que digamos que igual era un poco rencoroso.

Los franceses se habían marchado hacía décadas, pero allí seguían.

Hoy podemos ver también su retablo mayor, de 1845. Cosas que quedan después de una guerra y que, doscientos años más tarde, aparecen mientras preparas un concierto que pensabas hacer sencillo.

Cosas curiosas que podemos encontrar. Casi tanto como que en unas fiestas como estas tengamos actos para todos: desde el Combo Dominicano hasta Obús —aunque alguno los confunda con U2—, pasando por misas con la puerta abierta en la plaza de San Pedro, donde de repente se cuela un poco de magia o alguna nota bien tocada.

 

Y hoy apareció otra de esas cosas que se te quedan dando vueltas.

Nos hablaron de la opinión de un reciente centenario de esta villa:

—¿Dónde están los tamboriteros? Ya no hay tamboriteros.

Y qué razón tiene. Con cien años viendo estas fiestas, algo de criterio tendrá el hombre.

Las fiestas del Cristo tuvieron ocho días de tamboriteros tocando. Y ahora…

Pues ahora vamos perdiendo, cambiando…

Y no porque el sésamo, las pipas, las nueces o las avellanas garrapiñadas no estén buenas. Que lo están. Pero igual todavía no nos hemos dado cuenta de que lo más típico siguen siendo las almendras.

Y siguen estando ricas.

Qué pena que con los tamboriteros no hayamos hecho lo mismo.

Que tengamos charangas, banda militar, gaitas, food trucks y toda la parafernalia. Claro que sí. Pero también lo más típico, ¿no?

Tamboriteros. De los que saben tocar solos, claro…

Yo qué sé. Nosotros aún no somos centenarios y nos gustan las tonterías, pero entre risa y risa creo que todavía se nos escapa más de una verdad.

 

Esta croniqueta es diferente porque el mercado aún continúa hoy, lunes, día del Cristo, y a las fiestas todavía les queda mañana con el Cristín. Este año aún nos queda alguna más y a nosotros un poco por disfrutar de estas

Una cosa nos queda por decir todavía, que si no lo contamos todo no puede ser:

 

Felices fiestas a todxs.










jueves, 10 de septiembre de 2026

💧 Gota de Tradición #11 - La Gaita (2/3): ¿Quiénes son los gaiteiros?



La tradición es como un río. Hoy vamos a hablar solo de una gota.


O gaiteiro non lle cai o palleiro.

Este refrán nos habla de la fama que podían alcanzar algunos gaiteiros. Pero gaiteiro no es solo el que toca la gaita. Ni siquiera el que tenía el oficio de tocarla.

Por extensión, aquí se llamaba gaiteiro a cualquiera de los músicos que formaban parte de un grupo de gaiteiros, ya tocara la gaita, la caja, el bombo, el jazz o el clarinete.

Y eso dice mucho de la forma de entender los instrumentos tradicionales en este entorno.

Los gaiteiros podían tocar solos, aunque no era lo más habitual. Algunos lo hacían así y otros solamente en determinadas ocasiones, como las matanzas. 


Lo normal era que la gaita se acompañara al menos de una percusión: en el Bierzo, habitualmente una caja de latón. A esta pareja podía sumarse un bombo y, desde finales del siglo XIX, algunos de los grupos de más renombre incorporaron también el clarinete.

Así encontramos formaciones de gaita y caja; gaita, caja y bombo; o gaita y clarinete acompañados de percusión.

En cambio, eran casi excepcionales los dúos de gaita. Solo algunas formaciones más modernas, como Brisas del Sil, fueron incrementando el número de gaitas, antes de la llegada de agrupaciones recientes como las bandas de gaitas, que eclosionaron sobre todo en la década de 1990.

La mayoría de aquellos conjuntos ni siquiera tenían nombre. Se les conocía por algún componente destacado o, simplemente, por la localidad de la que procedían.

Pero algunos nombres sí han llegado hasta nosotros: O Rei do Caleyo, de Borrenes; Os Dragontinos; los hermanos Santiago e Isidro, asentados en Soutelo; el Pego de Oencia; o Los Relámpagos de Montes, entre muchísimos otros.

Porque el número de intérpretes y conjuntos fue muy elevado hace apenas unas décadas, en un mundo rural que también estaba mucho más densamente poblado.

Y muchos de los últimos gaiteiros que hemos llegado a conocer eran además multinstrumentistas. Tocaron clarinetes, saxos, trompetas, baterías… y algunos terminaron incorporándose a orquestas y charangas.



No desaparecieron de repente. También fueron transformándose con la música y con la sociedad de su tiempo.

Creo que con esto hemos dado alguna pincelada sobre quiénes eran —y quiénes son— los gaiteiros.

Así que, si quieres seguir profundizando en esta tradición, ya sea aprendiendo, escuchando o simplemente curioseando, ya sabes dónde encontrarnos.

Hoy solo hemos hablado de una gota. La semana que viene seguiremos bebiendo de este río.


Del Cuaderno de Campo


Hemos hablado de las agrupaciones más significativas en torno a la gaita en el Bierzo y zonas cercanas, pero claro que hay algunas más.

Empezamos por un gaiteiro solo. Por ejemplo, ese es el caso de Avelino de Villar de las Traviesas, que solía tocar sin más acompañamiento, aunque alguna vez en Noceda lo acompañaron con el tambor.

Los dúos son tanto con una percusión como con la voz, ya que cantar al pie de la gaita fue una costumbre y moda muy habitual. Tanto, que el denominado cantar por Asturias tuvo mucho furor y, en los tiempos en que la minería tenía gran repercusión, el “Presi” (una de las figuras conocidas de la tonada asturiana) realizó una sonada actuación en Fabero.

En cuanto a la gaita con un tambor, caja redoblante o jazz, fue muy habitual. Tenemos ejemplos en localidades que hemos documentado, como Trabazos o Corporales, en Cabrera, donde este acompañamiento se hacía con el mismo tambor de la flauta, pero con una baqueta o dos.

Hay un tercer dúo, muy exótico y poco habitual, que hemos podido registrar tanto en Maragatería como en Cabrera: el formado por un gaitero y un tamboritero. Un dúo de encaje complejo por la afinación de ambos instrumentos, pero que fue parte de la realidad musical, aunque fuera excepcional. Tenemos alguna fotografía también de este dúo en Losada y referencias en siglos anteriores a través de la iconografía. 


Otra combinación, más excepcional todavía y solo en momentos de fiestas en casa, es mezclar una pandereta con la gaita, ya que eran instrumentos que no era usual que tocaran juntos por su distinto carácter: profesionalizado y no remunerado, respectivamente. Solo encontramos alguna excepción al respecto, como la de María, que tocaba la pandareta en un conjunto con sus hermanos antes de la guerra en Cateixeira/Cantejeira.

Algún dúo más tuvimos, como el de gaita y batería, que podemos ejemplificar con el formado por Manuel do Amante y José do Xastre, de Pradela, que tocaban intercambiándose los instrumentos en este formato.


En cuanto a los tríos, muy habituales eran aquellos en los que a la gaita y al jazz se les añadía un bombo. Tenemos varios ejemplos y fotos muy ilustrativas, como las que nos dejaron de Isidro de Soutelo tocando en Villafranca.



Respecto a los cuartetos, el dúo de gaita y clarinete con percusión fue, como decíamos, el más renombrado, siendo menos habitual el dúo de gaitas. Conjuntos mayores también los hubo, aunque la gaita dio rápidamente el relevo a otros instrumentos de viento que formaron las músicas, orquestas o charangas. Podemos ejemplificarlo con una época de los Jilgueros o Gutiérrez de Vilar de Aceiro/Villar de Acero, que emplearon este formato de mezclar instrumentos modernos con gaitas.

Existieron otro tipo de conjuntos diferentes por los que también pasaron algunos gaiteiros de la zona. Por un lado, por ejemplo, los grupos de gaitas, cornetas y tambores que, además de establecerse en los tres ejércitos (mar, tierra y aire) tras la Guerra Civil y pasar algunos por ellos, también tuvieron presencia en Villafranca del Bierzo, donde en el año 1974 se estableció un conjunto de estas características para tocar en Semana Santa. Con gaitas tenemos también tanto el Cuartel Militar de Astorga como la Hermandad Jesús Obrero de León, con trayectoria de décadas. 


Como grupos modernos bajo una estética gallega, siempre destacamos entre los ponferradinos a los Brisas del Sil, que dieron un relevo hasta la llegada de los que se formaron desde una perspectiva más folclórica, como fue la Escola de Gaitas de Villafranca del Bierzo o las primeras Bandas de Gaitas de la comarca, hace cerca de cuatro décadas.

Desde entonces, la variedad instrumental es totalmente libre y no siempre responde a esta herencia, pero nos da también una orientación de cómo la gaita pasa a ser un instrumento más, a veces sin esa carga de tradición.



lunes, 7 de septiembre de 2026

¿Qué enseñamos? Curso 2026/27

Comenzamos un nuevo curso y, poco a poco, iremos contando todo lo que hemos preparado para estos próximos meses.

En Tocar Bajo Teito trabajamos alrededor de la música y el baile tradicional desde diferentes ámbitos y con distintas formas de acercarse a ellos. Este curso 2026/27 seguimos con la gaita, la pandereta y el canto, el baile tradicional, la flauta y el tambor y la percusión tradicional, además del trabajo en agrupaciones, porque aprender a tocar también es aprender a hacerlo con otros.

Hay propuestas para quien se acerca por primera vez y para quien lleva tiempo tocando, cantando o bailando y quiere seguir aprendiendo.

No se trata únicamente de aprender canciones, pasos o técnica. Nos interesa también saber qué estamos tocando, de dónde viene, cómo se hacía y entender un poco mejor todo lo que hay alrededor de ello.

Durante los próximos días iremos contando dónde estaremos, para quién son las clases y cómo participar. Por ahora empezamos por el principio:

Esto es lo que hacemos.

Toca. Canta. Baila.