Llevamos ya unos cuantos años tocando en Bembibre, en el mercado medieval, que para eso nos contrata Benevivere Temáticos. Tenemos la suerte de participar en las fiestas del Cristo y formar parte de ellas con Los Pamplinas en diferentes formatos.
Las fiestas del Cristo ya se van acercando a las últimas del
verano, antes de que lleguen los magostos o incluso el Halloween. Y no solo es
fiesta en Bembibre, sino en lugares tan señalados como la Vila de Villafranca
del Bierzo, O Barco de Valdeorras o Dehesas, Desas, Devesas ou Divesas, que
cada uno lo dice como quiere.
Si en Desas tienen la cachelada, en Bembibre tenemos las
garrapiñadas.
No es una tradición antiquísima, pero las colas para
probarlas y comprar un paquete son constantes. Incluso nosotros echamos de
menos tener uno en los fuegos para ir picando. Era una de las imágenes de las
fiestas: se apagaban todas las luces para la pirotecnia y solo quedaba
encendida la bombilla del puesto de las garrapiñadas.
Ahora hay que venir al mercado medieval para comprarlas. Y
ya no hay solo almendras: sésamo, pipas, nueces, avellanas… Más variedad y
todas bien buenas. Pero hay un sabor que queda guardado hasta que vuelve el 14
de septiembre.
Bueno, tampoco hay que esperar tanto, que para el Botillo
también las tenemos. Y a este paso lo siguiente en ver garrapiñado será justo
eso, el botillo.
A nosotros los mercados nos gustan, sobre todo cuando
salimos con Sergio, ya sea con los malabares, los cuchillos o el fuego. Es
cuestión de dar una vuelta, parar un rato y volver a salir para dar ambiente.
Otro ritmo que no tiene nada que ver con el resto de actuaciones que
acostumbramos a hacer.
También es duro. Aunque en casa siempre es más fácil y no
dejas de encontrarte gente conocida.
En realidad, por estas fechas estamos en las fiestas,
intentamos disfrutarlas un poco, pero tenemos también la cabeza en el inicio de
curso. Una época de no parar que este año viene con novedades. Y, por si fuera
poco, pensando en el concierto que daremos el próximo sábado en el Museo del
Bierzo.
Pensábamos hacer algo sencillo.
Mala idea.
Al empezar a investigar nos salieron tantos hilos de los que
tirar que creo que lo vamos a pasar muy bien. Y uno de ellos vuelve
precisamente a Bembibre y al Cristo Ecce Homo.
El santuario fue quemado por los franceses en 1809 durante
la Guerra de la Independencia. La imagen del Ecce Homo se libró por los pelos:
unos dicen que estaba en Santibáñez por una novena y otros que la habían
llevado allí precisamente para salvarla.
El caso es que, cuando llegó el momento de recuperar la
imaginería perdida, el escultor bembibrense Pedro Corral Ramos dejó una cosa
bastante curiosa. En sus representaciones de la Pasión, los que ocupan el lugar
de los soldados romanos son soldados franceses. No seremos nosotros los que
digamos que igual era un poco rencoroso.
Los franceses se habían marchado hacía décadas, pero allí
seguían.
Hoy podemos ver también su retablo mayor, de 1845. Cosas que
quedan después de una guerra y que, doscientos años más tarde, aparecen
mientras preparas un concierto que pensabas hacer sencillo.
Cosas curiosas que podemos encontrar. Casi tanto como que en
unas fiestas como estas tengamos actos para todos: desde el Combo Dominicano
hasta Obús —aunque alguno los confunda con U2—, pasando por misas con la puerta
abierta en la plaza de San Pedro, donde de repente se cuela un poco de magia o
alguna nota bien tocada.
Y hoy apareció otra de esas cosas que se te quedan dando
vueltas.
Nos hablaron de la opinión de un reciente centenario de esta
villa:
—¿Dónde están los tamboriteros? Ya no hay tamboriteros.
Y qué razón tiene. Con cien años viendo estas fiestas, algo
de criterio tendrá el hombre.
Las fiestas del Cristo tuvieron ocho días de tamboriteros
tocando. Y ahora…
Pues ahora vamos perdiendo, cambiando…
Y no porque el sésamo, las pipas, las nueces o las avellanas
garrapiñadas no estén buenas. Que lo están. Pero igual todavía no nos hemos
dado cuenta de que lo más típico siguen siendo las almendras.
Y siguen estando ricas.
Qué pena que con los tamboriteros no hayamos hecho lo mismo.
Que tengamos charangas, banda militar, gaitas, food trucks y
toda la parafernalia. Claro que sí. Pero también lo más típico, ¿no?
Tamboriteros. De los que saben tocar solos, claro…
Yo qué sé. Nosotros aún no somos centenarios y nos gustan
las tonterías, pero entre risa y risa creo que todavía se nos escapa más de una
verdad.
Esta croniqueta es diferente porque el mercado aún continúa
hoy, lunes, día del Cristo, y a las fiestas todavía les queda mañana con el
Cristín. Este año aún nos queda alguna más y a nosotros un poco por disfrutar
de estas
Una cosa nos queda por decir todavía, que si no lo contamos
todo no puede ser:
Felices fiestas a todxs.




























