jueves, 28 de mayo de 2026

Espectáculo Días de rodillas peladas plan para este sábado en Bembibre

Este sábado 30 de mayo a las 19:30 en el Teatro Benevivere de Bembibre con entrada libre y gratuita se estrenará el espectáculo de música y baile tradicional “Días de rodillas peladas” una propuesta sobre la infancia de hace más de medio siglo. Es la actuación de fin de curso de la Asociación dos Barrios de Bembibre, el Grupo de Pandereta de Vega de Espinareda, el Grupo Recuencano de Tremor de Arriba y el aula de música y baile tradicional de Lillo del Bierzo. Todos ellos unidos bajo la dirección de Denise Silva para hacer un recorrido por juegos, retahílas, nanas y todos los repertorios tradicionales ligados a nuestros primeros años de vida con una gran carga teatral y muchas sorpresas.

Esta será la primera de tres actuaciones ya que también ser representará en Vega de Espinareda y en Tremor de Arriba. Con más de 25 participantes es una apuesta por nuestro patrimonio inmaterial.

Les invitamos a un viaje al pasado, donde se jugaba sin cobertura, sin pantallas, donde el único aburrimiento podían ser los días de lluvia. Un tiempo de pantalones y vestidos cortos, de escuelas de otro modo. No un tiempo mejor, ni un tiempo idealizado, sino lo que hoy nos ha llevado a estar donde estamos. Un tiempo que para algunos serán recuerdos y para otros historias contadas. Viajen con nosotros, no necesitarán billete, ni batería en el móvil, sólo dejarse llevar. Y si les apetece volver a jugar, no lo duden, es el momento y el lugar.












miércoles, 27 de mayo de 2026

85 Edilberto Rodríguez - Décimo quinta temporada Radio Bierzo 2025-26

Empezamos temporada y lo hacemos hablando de nuestro buen amigo y compañero Edilberto Rodríguez. Edi para nosotoros es todo un referente en Cabrera que desde la Rebeira da a conocer muchísimas cosas de su localidad, Pombriego y también de todo este entorno tan lleno de tradiciones. Esperamos que os guste. Se pudo escuchar en directo y ahora tamibén en nuestro canal de Ivoox


martes, 26 de mayo de 2026

83 Suroccidente asturiano - Décimo cuarta temporada Radio Bierzo 2024-25

Cerramos temporada con este programa dedicado a nuestra vecina comunidad de asturias con la que lindamos al norte. Seguimos desarrolando la idea de que para conocer lo nuestro también es necesario conocer a quienes nos rodean. Esperamos que os guste 


lunes, 25 de mayo de 2026

83 Suroccidente asturiano - Décimo cuarta temporada Radio Bierzo 2024-25

Seguimos avanzando en esta decimo cuarta temporada en Radio Bierzo Cadena Ser y aprovechamos a subir a nuestro canal de Ivoox el programa que dedicamos a la vecina provincia de Lugo. Porque para conocer lo nuestro también tenemos que ser conocedores de todo aquello que tenemos a nuestro alrededor. Esperamos que os guste



lunes, 4 de mayo de 2026

Al salir de la Enramada - Maxi Arce de Rabanal del Camino

Maximiliano Arce Simón es de los pocos tamboriteros mayores en activo que nos quedan en Maragatería y en la provincia de León. Natural de Rabanal del Camino, nació en Chana de Somoza en 1937. Y tiene una larga trayectoria de tamboritero y es tremendamente reconocido, apareciendo en multitud de recopilaciones y grabaciones. Además, de algunas a las que ya hemos hecho referencia, tiene dos trabajos discográficos y un libro autobiográfico con el que nos podemos asomar a su vida, obra y repertorio. En esta entrada del blog del Tamboritero Maragato de David Andrés recopila un artículo de Emilio Gancedo que ilustra su trayectoria vital.

En este caso nos acercamos a su segundo título, en el que también interpreta alguna pieza como solista, ya que otras es acompañado por la guitarrista María José Cordero. En el interpreta esta pieza muy reconocida en la comarca y que tiene bastantes particularidades rítmicas, alguna de ellas el ostinato que utiliza al finalizar cada fraseo musical en la flauta.

Hemos trabajado en este tema y a continuación dejamos una transcripción del toque y melodía principal de la versión que interpreta en su disco Al salir de la enramada (2011).



















































































































































lunes, 2 de marzo de 2026

Un recuerdo para Eloy López

La semana pasada nos dejó Eloy López (1940-2026), natural de Paradaseca aunque pasó gran parte de su vida en Cacabelos. Un músico popular que dedicó su vida a la batería y que entrevistamos junto a su esposa en su casa de Cacabelos del barrio de la Casería el 30 de marzo de 2016. En esa entrevista entre otras cosas nos dieron una descripción muy completa del entroido antiguo en Paradaseca y hablamos de multitud de costumbres y tradiciones. Aun así, coincidimos con él en más ocasiones y lo escuchamos tocar junto al gaiteiro David Carballo también de Cacabelos.

En esa ocasión también nos tocó la gaita ya que era aficcionado a este instrumento igual que al saxofón, tocando ambos de oído y de él aprendimos algunas canciones que recordaba de los gaiteiros de su pueblo. Incluso la Alborada que nos interpretó la publicamos en el anuario de Música con Tsume junto a una reseña a su figura. Este trabajo se puede consultar on-line y sigue disponible en la página de Música con Tsume de Descargas donde podéis ver este pdf

Eloy López a la caja con los Tafaredas de Pedrafita en Cacabelos - Foto mejorada con IA


En nuestro trabajo Aproximación a la gaita y su uso en el Bierzo y Cabrera volvíamos a hacer reseña de este músico. Y a continuación reproducimos o publicado anteriormente como homenaje a este intérprete y a todas las anécdotas que nos llegaron de él. El texto está en pasado ya que nos consta que los últimos dos años los pasó delicados de salud. 


El músico y la partitura: Eloy López Merodo

Eloy López Merodo es un músico que ha pasado toda la vida tocando, multinstrumentista que ha dedicado principalmente a la batería. Ha tocado durante años entre orquestas y charangas y representa una de las figuras vivas relacionadas con la gaita. 

Nacido en Paradaseca, dio sus primeros pasos en la batería tomando sus primeras lecciones en Villafranca del Bierzo con José María, batería de los "Panchos". 

Un par de años después formó junto a otros vecinos de Paradaseca la Orquesta Club, una orquesta que tomaba el relevo de los músicos del pueblo con instrumentos y repertorio más actual pero sin dejar de tocar al menos jotas y moliñeiras. 

Durante el servicio militar también estuvo tocando en un conjunto y a su regreso siguió tocando en diferentes orquestas locales. Incluso durante el tiempo que estuvo emigrado a Alemania cerca de Frankfurt estuvo tocando con un pequeño grupo en centros españoles. Tras este periodo y su regreso pasó a tocar en diferentes charangas como los Bercianos o Valle del Cúa. Algo que compatibilizó con tocar durante unos años la caja con "Os Tafaredas" un cuarteto tradicional (dos gaitas, caja y bombo) formado por otros tres integrantes de la zona de Pedrafita do Cebreiro que tomaba su repertorio de las cassettes de los gaiteiros gallegos de moda. En esa época se compró una gaita en el obradoiro que regía en Ribeira de Piquín Xose Manuel Seivane. Actualmente toca la gaita y el saxofón y reside en la localidad de Cacabelos. 

Pero también convivió con la generación anterior de músicos ligados a la gaita y al clarinete y recuerda muchas cosas de aquellos gaiteiros que tocaban por la zona. Así el gaiteiro que recuerda como más antiguo en Paradaseca, es Basilio Soto, un gaitero solista anterior a la siguiente generación de la que él tomó el relevo y que eran conocidos simplemente como los de Paradaseca. Este grupo lo formaban: Virginio Soto a la gaita, Tiolindo Alba y Amancio al clarinete, Andalecio a la caja y Tiolindo al bombo. De este gaitero Eloy recordaba y nos tocó un par de temas entre los que estaba esta Alborada que acompaña a estas líneas. De los músicos de antes, también nos habló de Isidro Álvarez de Soutelo (Sotelo) aunque era natural de Pobladura de Somoza y que tocaba junto a su hermano Santiago. De este Isidro nos dicen que hacía increíbles y es que tenía una gaita traída de Cuba de la que hoy se recuerdan maravillas. Una saga familiar que continuó con el hijo de Santiago, Isidro Álvarez que vivió en Villafranca del Bierzo y que también tocó la gaita. 

Tiene un recuerdo muy claro de un gaiteiro del que nos han hablado mucho por la zona, un gaitero escapado después de la guerra, que era de Ourense y que era conocido como "el Perdido". Tocaba por los pueblos de la contorna y de él nos cuentan numerosas anécdotas. 

Músicos como Eloy han sido el enlace entre los viejos gaiteiros (muchos de los cuales no hemos llegado a conocer) y los que nos hemos dedicado a preguntar por aquella realidad musical. Estos músicos populares en muchas ocasiones tocaron con instrumentos y repertorio más de moda, pero que en su memoria han mantenido músicas de los viejos conjuntos rurales de la zona.



martes, 24 de febrero de 2026

Entroido, antruejo, antroido, carnaval…

Ahora que ya terminan los carnavales con el sábado de piñata, queríamos escribir unas líneas que nos sirvan para reflexionar sobre estas fiestas. Porque desde el domingo gordo le llevamos dando vueltas a varias cosas que nos bullen en la cabeza. Si has entrado a leernos ya sabes que no nos dedicamos a desacreditar a colectivos ni iniciativas, sino invitar a una reflexión necesaria sobre cómo construimos nuestro patrimonio.

Como dice José Luis de las Eras Alija en este interesante artículo, vemos cómo una y otra vez se recrean (por no decir, muchas veces, inventan) y reproducen entroidos, antruejos, antroidos, combinándolo con una fuerte falta de rigor, investigación y publicación. Porque, a pesar de que incluso se financian muchas de estas celebraciones desde instituciones públicas, poco se exige de seriedad en ellas. También es cierto que el carnaval poca seriedad tiene que tener, pero tenemos la sensación de que se están produciendo muchos fenómenos a la vez que creo que deberían hacernos a todos más críticos y reflexivos (lo que no significa que necesariamente se esté haciendo todo mal).

Los entroidos, que para algunos son algo diferente del carnaval entendido como la fiesta urbana que muchos hemos conocido, alejada también de lo irreverente, burlón o satírico, se han convertido, junto a otros elementos como los pendones, los ramos, los grupos folclóricos o la indumentaria tradicional, en generadores de identidad, siempre desde un ámbito muy superficial. Además, actualmente se fomentan fuertemente como un atractivo turístico.

Esto tiene también aspectos positivos, como que el público general se acerque a elementos relacionados con las tradiciones y que los jóvenes se aproximen a estas celebraciones colectivas. Pero quizás esto no sea suficiente.

Por un lado, rápidamente se le da a cualquier información un barniz histórico, uniendo directamente los ecos de las celebraciones realizadas en el pasado siglo XX con celebraciones prerromanas. Sería más interesante, sin duda, documentar esas prácticas locales y particulares del siglo pasado.

No tiene sentido criticar por criticar, nunca lo ha tenido, y no estamos en los tiempos en que los investigadores paraban a cualquier persona por la calle llamándole la atención por lo que estaba haciendo. Pero tampoco puede ser un “todo vale” en el que cualquiera puede decir una barbaridad sin desmentido, trascendiendo y creando cátedra.

Vemos cómo se mezclan la continuidad de algunas tradiciones con recreaciones libres, recuperaciones y cambios, todo travestido (nunca mejor dicho) con una palabra clave: evolución.

No deja de ser sorprendente cómo queremos meter en un mismo saco cosas que son diferentes, dejando un poso de publicaciones vagas, de noticias pobres en medios digitales locales cargados de buenas intenciones y poco fondo.

Por poner ejemplos en nuestra comarca —porque no estamos hablando de algo etéreo—, se está desarrollando un Entroido Berciano en la ciudad de Ponferrada que dista en muchos aspectos de cualquier documentación existente. Si bien en la ciudad se tienen datos y hay aspectos concretos de cómo se han celebrado estas fechas, de cómo se desarrollaron y burlaron en casos concretos durante la dictadura, se toma como referencia para desarrollar este Entroido (palabra que tampoco entra dentro del vocabulario tradicional de la villa) un amplio poema de Fernández Morales (1817-1896), de su publicación Ensayos poéticos en dialecto berciano (1861). Diecinueve páginas de un texto que es costumbrista, lingüístico y poético, no etnográfico. Describe aspectos del Entroido en el Bierzo Oeste (un poco lejos de Ponferrada) y la descripción de los personajes dista mucho de las representaciones que venimos viendo desde hace años, que lo mismo se realizan en Ponferrada, en Molinaseca o en cualquier otro lugar, sin importar que lo representado tenga algún tipo de relación con el sitio.


Bajo el título “Entroido Berciano 1840” vemos la única representación con las caras descubiertas en más de cien kilómetros a la redonda, a pesar de que el texto habla explícitamente de las “carantoñas”. La falta de rigor no solo afecta a escoger esta única fuente costumbrista para realizar en Ponferrada una recreación de otra zona de la comarca; tampoco solo a la distancia entre los textos de Morales y lo que se representa; sino también a una falta de respeto hacia la propia fuente. Solo hay que leer en la prensa local cómo el colectivo definía a sus personajes como “Demos” entre 2017 y 2024, usando ya desde ese momento —y por primera vez— el término “Diaño” y “Diaña” que utiliza Morales. Nada diferente de otras recreaciones que han hecho en torno a estos textos y de las que ya hemos hablado en la temática de las Danzas, donde tradujeron al castellano en todas sus representaciones, en la década de los noventa, los textos de Morales.

Estos cambios los podemos ver en otros entroidos recreados, por ejemplo en el Bierzo Bajo, donde los materiales tradicionales para la elaboración de máscaras —como papel, pieles o madera—, habituales en toda la península, son sustituidos por el papel maché, cuyo único uso tradicional ha sido la realización de gigantes y cabezudos en talleres especializados.

Últimamente también se ha publicado, de la mano del Instituto de Estudios Bercianos, un interesante documental sobre las Burras de Tremor de Arriba. En él se puede observar cómo, aunque por parte de los portadores y vecinos se recogen algunos aspectos de esa tradición, otros —como los cuernos— directamente se desechan, aportando, de nuevo en nombre de la evolución, un cambio en los materiales, abandonando también un componente tan importante, según los mayores, como el asustar y el miedo. En 2006, la primera vez que vimos las burras, ya estaban elaboradas con peluche y espuma, admitiendo en los últimos años también luces LED como parte del personaje.



Estos procesos descritos como evolución también los observamos como músicos en las distintas celebraciones en las que participa música en directo. Ya no es solo que el repertorio gallego —especialmente el de gaiteiros urbanos popularizado en los años ochenta y noventa (junto con alguna excepción más reciente)— haya colonizado el repertorio que suena en todas las fiestas, yendo mucho más allá de piezas conocidas como puede ser la Muiñeira de Chantada. Las formas de baile más populares actualmente en Galicia, que se realizan en foliadas abiertas, están desplazando totalmente a las formas tradicionales en gran parte de la comarca, sustituyendo los pasos tradicionales o coreografías propias de la zona. Incluso en los términos: no es extraño leer “foliada”, “bandina”, “repichoca”… cuando son términos cultural y lingüísticamente ajenos. Del mismo modo que no es extraño ver cómo se castellanizan otros términos como “pandiera”. Complejos lingüísticos que también muestran un desconocimiento cultural muy amplio del entorno.

¿En qué punto estamos aquí? Quizás ante un momento en el que hay que seguir divulgando, publicando, desmontando mitos y falsedades, exigiendo responsabilidad a las instituciones para que no compren argumentarios vacíos sin un trabajo previo de documentación.

Porque mientras en otras zonas cercanas, como ocurre en Galicia, se está empezando a replantear la forma en que se están desarrollando estas tradiciones —que se han masificado y convertido en un espectáculo que se aleja de algo vivo, en el que el público falta al respeto y no entiende ni sabe cómo acercarse a estas manifestaciones—, nosotros parece que aún no sabemos ni qué tenemos, ni qué queremos, ni cómo queremos vivirlo.

No sabemos si esta publicación siquiera tiene mucho sentido o provocará lo único que pretendemos: reflexionar. Pararnos y aprovechar este tiempo que acaba de comenzar hasta que el año que viene volvamos a disfrutar de estas fiestas, para ver qué tenemos, para documentarnos, para preguntar, para darle una vuelta. Porque hay muchas fuentes que leer y quedan muchos lugares en los que los mayores recuerdan y cuentan cómo se celebraba antes. Porque el Bierzo, por suerte, no tiene un Entroido único: el verdadero Entroido Berciano son todas las formas diferentes en las que se ha celebrado en cada momento en cada una de nuestras localidades. No olvidemos que el Bierzo actualmente son treinta y ocho municipios que constan de más de trescientas cuarenta poblaciones. Ahí tenemos una gran riqueza y nosotros somos conscientes de que solo conocemos la punta de todo eso. Cuánto nos falta todavía por recorrer.