Llevamos dieciséis semanas contando en croniquetas lo que
tocamos, y este concierto venía a ser, por ahora, una especie de cierre de
temporada.
Y tenía unas cuantas cosas especiales.
Primero, era un desafío. Lanzarnos a la piscina para hablar
de música tradicional relacionándola con la Guerra de la Independencia. Dijimos
que sí antes de saber muy bien qué podíamos hacer y con apenas un par de ideas
que intuíamos que podían relacionarse.
Y entonces empezamos a investigar.
Una cosa llevó a otra, aparecieron historias, canciones,
personajes, documentos y unas cuantas incongruencias que nos parecieron
absolutamente delirantes. Así que decidimos lanzarnos todavía más a la piscina.
Empezamos a cruzar datos, épocas e ideas hasta construir
ocho collages de tres imágenes aparentemente sin relación, buscando una manera
de llegar de una a otra pasando siempre, de algún modo, por la música
tradicional y la guerra.
Y encontramos esas conexiones.
A veces razonables.
A veces no tanto.
El delirio acabó convirtiéndose en una forma de contar.
Además, el lugar se prestaba bastante. Estábamos en el Museo
del Bierzo, de la mano del Instituto de Estudios Bercianos, rodeados por los
cuadros de Luis Gómez Domingo y bajo una de las grandes obras de la exposición
Visiones goyescas de la guerra. Un fusilamiento enorme a nuestras espaldas y,
justo por encima, los recién incorporados gigantes de Ponferrada.
Rodeados de cuadros que hablan de una tragedia desgarradora,
empezamos a contar como quien cuenta anécdotas durante un velatorio.
Porque una cosa no elimina la otra.
Igual que las recreaciones de las guerras napoleónicas
pueden convertirse hoy en encuentros y fiestas sin borrar que allí hubo una
batalla y hubo muertos.
Y ahí apareció otra de las ideas del concierto.
¿Qué queda después de una guerra?
Quedan objetos. Papeles. Canciones. Palabras. Historias.
Recuerdos.
Y muchas veces lo que queda ya no es exactamente lo que
pasó.
Se cuenta. Se transforma. Se recrea.
Y nos dimos cuenta de que la tradición funciona bastante
parecido.
Por eso fuimos conectando historias bercianas con otras más
universales y con referentes que podían reconocer generaciones muy distintas.
Lo que no esperábamos era encontrarnos el museo lleno.
Y mucho menos que el formato funcionara tan bien.
Porque volvimos a arriesgar. Un diálogo repartido entre los
dos, casi leído, con un guion preparado hasta el último momento y apenas
probado antes de hacerlo delante del público. Algo bastante distinto de
nuestros conciertos habituales de música tradicional.
Cambiamos por un día una divulgación más ortodoxa por hacer,
después de buscar, leer y documentarnos, lo que realmente nos diera la gana.
Quizás también sea eso renovarse.
Rehacerse, desmontarse un poco y volver a construirse para,
simplemente, seguir vivo.
Y para que se entienda mejor hasta dónde llegó el delirio,
este es uno de los ocho caminos que recorrimos.
En este caso había que unir Batman, Jesucristo y Ursula von
der Leyen.
[COLLAGE: BATMAN – JESUCRISTO – URSULA VON DER LEYEN.]
DENISE:
Batman Forever. Val Kilmer como Batman, Jim Carrey como
Enigma.
DIEGO:
La de 1995, suele aparecer entre las peor consideradas.
DENISE:
No la peor, porque para eso ya tenemos la de Batman y Robin.
DIEGO:
Vamos a la última escena de la película.
DENISE:
[DIAPOSITIVA SANTA ISABEL]
Enigma está encerrado en Arkham, un manicomio, como Santa
Isabel.
DIEGO:
La psiquiatra le pregunta quién es y él contesta:
«I’m Batman!»
DENISE:
Y desde otra celda alguien responde:
«Yeah? And I’m Napoleon!»
Es importante para la investigación.
DIEGO:
Napoleón.
DENISE:
Napoleón. Que sí.
DIEGO:
Porque existe un imaginario en el cine sobre pacientes que
creen ser grandes personajes.
DENISE:
Normalmente eligen entre dos: Napoleón o Jesucristo.
DIEGO:
Podrían estar perfectamente en Alguien voló sobre el nido
del cuco.
1975 Jack
Nicholson.
DENISE:
Que después fue el Joker.
DIEGO:
No tires de ahí, que volvemos a Batman.
DENISE:
Pero no vamos a tirar de ahí, no.
DIEGO:
[DIAPOSITIVA: THREE CHRISTS]
[DIAPOSITIVA: LOS TRES CRISTOS]
Three Christs, de 2017: tres pacientes convencidos de que
son Jesucristo. Como si fueran el Cristo de la Buena Esperanza de Villafranca,
el Cristo de la Fortaleza de Ponferrada y el Ecce Homo de Bembibre, que por
cierto el santuario en el que está también ardió en 1809 en estas disputas.
Menos mal que el Santo no estaba dentro. Después de esto el escultor de
Bembibre Pedro Corral Ramos, en sus obras para la reconstrucción del templo,
sustituiría a los romanos martirizando a Cristo por soldados franceses.
DENISE:
[DIAPOSITIVA: THE EMPEROR’S NEW CLOTHES]
Vamos con otra película. La nueva ropa del emperador, de
2001, juega con Napoleón. El verdadero intenta volver a París y nadie le cree.
En esa película, el verdadero Napoleón acaba encontrándose
con un manicomio lleno de Napoleones.
[Pausa.]
DIEGO:
Intentando aterrizar todo esto, Napoleón en realidad fue
Emperador de los franceses. Y antes, primer cónsul.
DENISE:
Si alguien en 1809 tuviera que señalar al hombre que
dominaba media Europa… Algo que podríamos homologar con presidente de Europa…
DIEGO:
Eso de presidente de Europa ni existía ni existe.
Pero Napoleón en el caso hipotético tendría bastantes
papeletas para serlo.
DENISE:
Creo que no hay duda.
DIEGO:
Hoy tenemos una presidenta de la Comisión Europea, Ursula
Von Der Leyen...
DENISE:
Y esto viene a que un romance tradicional comienza: «el
presidente de Europa».
DIEGO:
Hay versiones recogidas en las provincias de León y Lugo con
ese título.
DENISE:
Antes incluso de que existiera la Unión Europea.
DIEGO:
[DIAPOSITIVA PLIEGO]
Se trata del romance La bastarda y el segador.
DENISE:
Y lo interesante es que el cargo cambia según las versiones:
rey de Inglaterra, rey de Francia, Emperador de Roma, marqués, rey turco,
conde, obispo, el Padre Santo de Roma, es decir un Papa…
DIEGO:
La tradición trabaja sin organigrama pero siempre apunta a
un alto cargo, cuando cruzó el charco el cargo cambió al de presidente de
Chile.
DENISE:
Este romance, además, muchas veces se ha cantado durante la
siega. Un romance de una temática subida de tono con mucho doble sentido.
DIEGO:
Que no es exactamente decir que “sea” un canto de siega.
DENISE:
Es un romance que se ha utilizado como canto de trabajo.
Otra diferencia pequeña que conviene no aplastar.
DIEGO:
Para hacer lo que te dé la gana...
DENISE:
...primero conviene saber con qué estás jugando.
Solo un ejemplo.
Porque algo grabamos y alguna cosa más iremos enseñando,
aunque sea sacar la patita de vez en cuando.
Seguimos con la misma idea: renovarnos o morir mientras
estamos metidos en mil frentes, como siempre.
La temporada de croniquetas parecía que terminaba aquí.
Pero el año todavía no.
Así que alguna más caerá.