lunes, 15 de junio de 2026

Croniquetas de un músico #2 (2026) – Compludo, Octava del Corpus / Tamboritero

Compludo es un pueblo de los que nos encanta ir, ya no solo por los Acebo, sino porque es de esos sitios bonitos que hay que conocer en el Bierzo, y no solo la Herrería. Hay que pasar a comer una tortilla en el Mesón de Candy igual que ir al Bodegón a por unas bravas. Parece que bercianos sólo son los que beben godello o Mencía, van al Toralín y comen patatas tas, aceitunas lupy y botillo. Pero resulta que desconocen estas sutilezas y nuestros mejores rincones.

Hoy volvía a tocar aquí con responsabilidad. Que equivocarse antes de empezar la primera canción tiene bastante mérito.  Pero digo responsabilidad también, porque el tamboritero que últimamente subía a tocar, además de amigo sincero y mejor persona, es Edilberto, que es el que más vale para la fiesta (y para muchas más cosas, pero no queremos que se le suba a la cabeza a Philip Morris). Aun así, venía con mucha ilusión, con ganas de repetir alguna de las fotos que conocemos de las fiestas y de algunas de las que Diego Acebo  nos pasó, el tocayo que no toca porque no quiere (se gusta demasiado haciéndose de rogar). Lo de que y porque tiene una mano medio bizca, eso ya es otra historia. Entre algunas de las que nos enseñó y que están consiguiendo recopilar, están las de 1964, cuando se inauguró el Monumento con dos tamboriteros. Y es que llegué con tanta ilusión, que no podía esperar a misa y, al bajar del coche, arranqué a tocar la alborada (digo alborada, ya que a media mañana alborada ya sólo es el nombre de la canción, aunque alguno la mete en la procesión, tampoco eso le cambia el nombre). Y la toqué aunque no fuera eso para lo que me habían contratado. Tocar no es firmar una hipoteca, aunque también hay que saber redactar bien los contratos. No llegué hasta la Peñal, que ya me pararon antes, porque Compludo no tiene barrios pero si que dicen subir a la Peñal cuando van a las casas más altas donde estaba la escuela.

Y para ello tocaba estrenar camisa. Este año he dejado las calaveras, los patitos… Habrá que hacer caso a los amigos (total no estaba tocando en un festival indie, esta vez) y salir a tocar sintiéndose guapo, vestido (que no disfrazado) de músico, de bonito; que se note que es un día especial y que la ocasión lo merece. Pero afinando más entre la fiesta, la broma y lo serio. Y el Corpus Christi y la Octava lo merecen. Lo llevan siendo desde que el papa Urbano IV la instauró el 11 de agosto de 1264, y aquí lo es desde finales del siglo XIII e inicios del siguiente. No en vano es uno de los tres días en el año que relumbran más que el sol. Casualidad o no, ahí lo dejo. Si dicen, que digan. La Forma tiene que salir una vez al año de la Iglesia, bajo palio (eso que ahora llaman toldo o pérgola), pero el que va a la sombra es el cura, que para eso la lleva cogida entre las manos dentro de la Custodia pero sin tocarla con las manos, cogida con el velo humeral. Y para los que no saben de qué va este detalle, lo podemos explicar con calma (para eso, venirse a una clase). Esta vez volvía a tocar hacerlo como corresponde, el alzar, la comunión y la procesión: con cada son para cada momento, en su sitio, bien colocado, sin aditamentos ni artificios, más que el oficio bien hecho. Quizá un grupo necesite un tamboritero, no digo que no, pero un tamboriTero de verdad no necesita un grupo para hacer lo que debe hacer. Parafraseando a Don Guti, que hablaba en boca de Don Julio Prada, aquí, hasta no hace demasiado (si es que alguna vez ha dejado de serlo): las bandas son de asaltadores y cuatreros.

En Compludo hemos probado los dulces, comido bien, tomado algo en la Chapacuña con el Ermitaño y tocado en muchas ocasiones, acompañado al pendón con Tomás en Ponferrada… Hemos escuchado a Manolín el Herrero tocar las campanas, visto el Ramo que aún conservan en la Iglesia. Hemos pasado ratos muy buenos, la verdad. Tanto, que no dejo de pensar en el estudio científico -del que todavía no tengo pruebas, pero tampoco dudas- que avala que las fiestas de un pueblo se miden por lo que te convidan a tomar en las puertas. Los de la ciudad, en vez de poner un vaso de vino o una copa de aguardiente en la parva, que sigan poniendo carteles por las paredes. Cada uno presume de lo que tiene.

Sigue siendo bonito venir a un pueblo con la piedra de los bolos sin estar cubierta ni rodeada de hormigón o asfalto, en el que se puede beber en las fuentes y siempre hay momento para una conversación agradable después de los salmos. Escuchar cómo aquí se sigue diciendo tamboritero, tambor…, sin tener que dulcificar ni edulcorar innecesariamente las palabras que nos definen, que hacen que seamos quienes somos. Porque lo bonito de un pueblo es que todo el mundo sabe quién eres aunque lo incómodo de un pueblo sea precisamente que todo el mundo sabe quién eres.

Que cada uno saque sus conclusiones sobre cómo hay gente que pasa por los sitios sin que los sitios pasen por ellos, sin quedar impregnados de la gente, del paisaje, de los olores y de las emociones (qué le vamos a hacer; hay quien parece muerto por dentro).

Al final yo solo soy uno (a veces no muy bueno), un músico que nació en 1984, fue embaucado durante un tiempo por los coros y danzas más folclóricos, sin haber cometido ningún delito. No tardé en fugarme de esa prisión en la que me encontraba recluido. Hoy, todavía no bien visto por ese compendio de naftalina y malas artes, sobrevivo como músico de oficio y docente de fortuna.

Si usted tiene algún problema y nos escribe o llama, quizá pueda contratarnos…

Que si no es verdad que todo esto y mucho más (no se puede contar todo) pasó en una sola mañana, que lo desmienta otro que haiga mejor o que se quede cojo el que está escribiendo.











domingo, 14 de junio de 2026

Croniquetas de un músico #1 (2026) – Albares de la Ribera, San Antonio / Tamboriteros del Boeza

Hoy volvíamos a tocar de nuevo (después de la jugada del año pasado) en Albares para el San Antonio. Al llegar ya estaba Longi en la Cruz, donde ponen el Mayo, esperando, con una boina para mí (ayer no fui capaz de encontrar dónde vendieran ya una boina ni en El Barco de Valdeorras, Villafranca del Bierzo ni Ponferrada, incrible, Federico cerrando y ya no trae, pero me niego a comprarla por Amazon, sólo faltaba, ya coincidirá en Astorga o habrá que aprovechar en León que aún quedan dos sombrererías). Al poco llegaron Chema y Ana, así que de nuevo éramos cuatro, casi tantos como la orquesta sinfónica de Quilós.

Desde allí arrancamos el pasacalles (no podemos decir alborada después de las diez de la mañana). Cogimos por la calle de los Balines hacia la Huerta Grande, intentando andar todos los barrios que pudimos antes de la misa, que en Albares son unos cuantos: de la Iglesia, el Sardón, Nuestra Señora, el Botillo, la Corredera, el Bosque, la Ermita… Pasamos por la plaza en la que estaba el negrillo, por la puerta del salón de baile… No nos dio tiempo a andarlo todo, pero le dimos una vuelta, parando a hacer una foto a la pintada de la puerta de la huerta de Chao. Es una barbaridad ver el vergel que es este pueblo: las cerezas en su punto, las brevas a reventar, las moras blancas bien maduras al lado de la casa de Manolo, las parras cargadas de uvas… no pienso explicar eso de que la fruta que más sabe es la robada.

Tocaba la hora de ir a la Iglesia. Las bodegas ayer, bien (se notaba en el estudio que hice de las estrellas azules 0,0 y las aguas; en alguna cara, también), pero hoy faltaron los arcos a la puerta, entre las columnas de hormigón (qué le vamos a hacer). Últimamente ya no los ponían todos, sino uno solo y alguno más por las calles. Tampoco tocaron las campanas, y eso que hay buenos campaneros. Pero, entre los muchos encuentros de hoy, saludamos a una novia a la que le tocaremos en la boda dentro de 28 días.

Hablamos con el cura y bien. Nos dijo que en la procesión tocáramos donde quisiéramos. No podemos decir nada malo, aunque sabemos que últimamente están contentos con él. Cambió el día de la procesión larga por la corta; el año pasado les quitó las flores de las violeteras a los pies del altar que se pone en la calle; les cambió las letras de la canción de San Antonio que se canta hoy… Nosotros no decimos nada, pero se dice, se comenta… Nosotros entramos a ver las pinturas del lateral del altar, que es lo más importante que tiene este templo, y la curiosidad de ver una piedra arenisca tan roja y labrada pegada en el lateral de la fachada, que era el pie del púlpito que había dentro.

Tocamos la procesión como procede y a la salida de la iglesia. Luego, el vermú. Yo coleccioné estrellas rojas (quintos de Estrella Galicia) como las que tenía Adelino, el tamboritero de Peñalba, en el tambor. Menudo ambiente más bueno. En el Hogar del Pensionista coreaban como si fuera un partido (será que es año de Mundial): «Los de las Eras, para la carretera» y «Aquí están, estos son, los que tocan el tambor». Y, como si fuera una boda, un: «¡Que se besen, que se besen!», aunque alguien lo que decía es que me bese, que me besen.

No faltó un brindis, el que hacía Elvira, la Gallarda, que estos tamboriteros valen para todo: «Que no haiga ningún de aquel, que todo medre, salud y pan pa la cocha».

Nos llevamos la sorpresa de encontrarnos con un viejo conocido, un “compañero”. De esos músicos a los que el vecindario siempre les acaba poniendo un mote antes que un apellido. Hay quien dice que nunca llegó a tamboritero y se quedó en chiflero. Pero no somos de entrar en esas cuestiones, igual si de comentarla, que nosotros bastante tenemos con lo nuestro. Lo curioso fue que primero nos evitó, al hablarle de frente no le quedó más remedio que responder y, al despedirse, dijo que iba para el coche. Cinco minutos después volvió a pasar por delante. Resultó que el coche estaba aparcado para el otro lado. Qué le vamos a hacer. Hay quien se pierde por los caminos y hay quien se pierde antes de empezar a andar.

Se me vino entonces a la cabeza aquella canción de Pablo Carbonell y Los Toreros Muertos titulada “José Madero”. Solo que aquel policía y músico, si mal no recuerdo, parecía bastante más simpático.

Luego fuimos a la Huerta Grande y allí fue una delicia conocer en persona a Laura, una artista que estrena hoy, por la tarde, un mural de grafiti en el pueblo y que, además de ser nieta de Aníbal, el tamboritero, también le interesa la música tradicional. De allí volvimos al Hogar otra vez, nos podía la sed, pasando por encima del pasadizo que decían tenía el Obispo para pasar desde la bodega a la bodega de en frente.

Fue bonito tocar la de Viva Albares y algunas más que la gente conoce y se anima a cantar. Aunque este año hemos aumentado el radio de nuestro repertorio y, además de las de aquí cerca, tocamos algunas maragatas.

Ya he contado mucho, para haber tocado solo una mañana. Dejamos para otro día lo de hablar del cura que había en Albares, que también se llamaba Isaías y que también tenía una mancha en la cara. Queda pendiente. Que cada uno saque sus propias conclusiones, siempre hay quien pasa por los sitios sin que los sitios pasen por ellos. Si gustan, gracias por leer hasta aquí, nos queda mucho verano y mucho por contar. Creo que las próximas croniquetas van a darnos mucho juego. Esta para ser la primera de la temporada, no ha estado mal.   

Ya he contado bastante para haber tocado solo una mañana. Dejamos para otro día lo del cura que hubo en Albares, que también se llamaba Isaías y también tenía una mancha en la cara. Todo llegará.

Porque hay pueblos por los que uno pasa y otros que se quedan pegados para siempre en la piel. Quizás una sensación, una canción, una conversación, un vaso compartido o por una boina que aparece a tiempo. Qué le vamos a hacer.

Y mientras todavía quede quien entienda que en un pueblo de tamboritero las fiestas siguen necesitando un tamboritero, nosotros seguiremos empeñados en llevar el oficio de puerta en puerta. Como los burros, dicen que estamos en peligro de extinción; quizá sea verdad. Pero algunos todavía somos de los que creemos que ciertas cosas no se hacen sólo por negocio, que la convicción es necesaria y que ser obstinados (cabezones, mejor dicho) siempre ayuda.

Y si no es verdad que todo esto y más pasó en una sola mañana, que lo desmienta otro que haiga mejor o que se quede cojo el que está escribiendo.














viernes, 12 de junio de 2026

Tamboriteros del Boeza

Llevamos años tocando la flauta y el tambor, y también enseñando a tocar estos instrumentos. Entre los diferentes alumnos que hemos tenido en la Escuela Municipal de Música de Camponaraya, la Escuela de Música Ciudad de Ponferrada y la Asociación Dos Barrios de Bembibre, Josema y Longi han sido de los que han querido dar un paso más, y no solo aprender.

En la última salida del Santo en 2023 salimos a tocar los tres juntos por primera vez. Desde entonces hemos actuado en numerosas ocasiones, como en los Encuentros de Música Tradicional que organizamos en Carracedelo, así como en varios espectáculos y fiestas en el Bierzo Alto, como en Granja de San Vicente o Albares de la Ribera.

Tocar juntos es una forma de que los tamboriteros sigamos siendo parte de la fiesta, de mantener la presencia y la figura de estos instrumentos, respetando los repertorios de la zona, los toques y lo que se debe interpretar en cada momento.

Aunque en algunas fiestas, cuando se quería ensalzar especialmente la celebración, se contrataban varios tamboriteros, del mismo modo que podemos ver eucaristías con varios párrocos, lo cierto es que no era habitual que tocaran juntos. Lo que hacemos quizás no sea tan tradicional como el tamboritero solista, pero sigue dando continuidad a esa costumbre aprovechando todo lo que hoy en día las flautas más modernas nos permiten hacer.

Si os gusta lo que hacemos y queréis contar con nosotros, no dudéis en contactar sin compromiso.








jueves, 4 de junio de 2026

Décimo cuarta temporada del Espacio de Música Tradicional emitido en Radio Bierzo Cadena Ser - Hoy por Hoy Bierzo 2024-25

Entre 2024 y 2025 se emitieron en el Hoy por Hoy Bierzo dirigido por Fernando Tascón un total de tres espacios dedicados a la Música Tradicional. Este programa diario cuenta entre sus secciones con una llamada el Rincón del Experto donde especialistas de distintas materias dan a divulgan sobre diferentes temáticas. Nosotros hemos hablado y acompañado con canciones y piezas los temas que hemos ido abordando. También hemos tenido la suerte de poder contar con compañeros en directo para hablar sobre estos temas. 


Os dejamos la lista de estos cuatro programas pertenecientes a la décima temporada. Haciendo click sobre ellos se accede a la entrada del blog de cada uno de ellos donde se pueden escuchar y descargar. Los podéis encontrar también siguiendo la etiqueta ERBT14  o en nuestro blog o en nuestro canal de Ivox. Esperamos que os guste y a pesar de los pequeños fallos que pudimos cometer, creemos que estos programas dan una muestra importante y fresca de nuestra música patrimonial más cercana.

83 Maragatería

84 Lugo

85 Suroccidente asturiano


martes, 2 de junio de 2026

Segunda representación de Días de rodillas peladas

Despúes del éxito del pasado sábado en el Teatro Benevivere de Bembibre este sábado día 6 volvemos a representar el espectáculo Días de rodillas peladas en el Salón de Actos de Vega de Espinareda a las 19:30 con entrada libre y gratuita.

Esta es la actuación de fin de curso de la Asociación dos Barrios de Bembibre, el Grupo de Pandereta de Vega de Espinareda, el Grupo Recuencano de Tremor de Arriba y el aula de música y baile tradicional de Lillo del Bierzo. Todos ellos unidos bajo la dirección de Denise Silva para hacer un recorrido por juegos, retahílas, nanas y todos los repertorios tradicionales ligados a nuestros primeros años de vida con una gran carga teatral y muchas sorpresas.

Esta será la primera de tres actuaciones ya que también ser representará en Vega de Espinareda y en Tremor de Arriba. Con más de 25 participantes es una apuesta por nuestro patrimonio inmaterial.

Les invitamos a un viaje al pasado, donde se jugaba sin cobertura, sin pantallas, donde el único aburrimiento podían ser los días de lluvia. Un tiempo de pantalones y vestidos cortos, de escuelas de otro modo. No un tiempo mejor, ni un tiempo idealizado, sino lo que hoy nos ha llevado a estar donde estamos. Un tiempo que para algunos serán recuerdos y para otros historias contadas. Viajen con nosotros, no necesitarán billete, ni batería en el móvil, sólo dejarse llevar. Y si les apetece volver a jugar, no lo duden, es el momento y el lugar.

Os esperamos listos para disfrutar de nuevo de juegos, retahílas, risas, diversión y mucho más. Para no perderselo.



Francisco Terrado Farelo el "Pego" de Oencia

En esta nueva entrada queremos ilustrar un poco la figura de Francisco Terrado Farelo tal como hemos hecho también en un programa recientedentro del Hoy por Hoy Bierzo dirigido por Fernando Tascón de Radio Bierzo –Cadena Ser. Y ya podéis escuchar también en nuestro canal de Ivoox y encontrar una entrada en nuestro blog.

Este gaiteiro de Oencia es todo un referente en la comarca y en el valle del Selmo constituyendo su conocida como Muliñeira do Pombo una de la piezas más versionadas y grabadas del repertorio gaitero berciano. Un tema que se dio a conocer gracias a la Cassette del X Aniversario de la Escola de Gaitas de Vilafranca do Bierzo que recogía su interpretación en el Teatro Villafranquino el junto a Manuel Rodríguez a la caja y a Francisco Rodríguez al bombo (ambos vecinos de Oencia). Nosotros incluimos una transcripción especialmente fiel de esta partitura y la comentamos en nuestra publicación Aproximación a la gaita y su uso en el Bierzo y Cabrera publicada en 2021 por el Instituto de Estudios Bercianos. Este mismo tema también aparece recopilado en el Cancioneiro de Oencia de Xose Lois Foxo.

El año 2025 se nos ocurrió la idea de contactar con la familia de Francisco Terrado, más conocido en la zona como el/o “Pego” y para ello fuimos hasta el bar que regenta su hija en Oencia. Nuestra idea era ver la gaita que conservaban y volver a hacerla sonar. Nos constaba que era una gaita traída por su hermano desde Argentina, construida en la zona de Haedo provincia de Buenos Aires el artesano Rua. Su familia tuvo a bien dejárnosla para ponerla hacerle un ligero mantenimiento y limpieza. De ese modo interpretamos dos muliñeiras de su repertorio en agosto de 2025 en un pequeño homenaje que le hicimos a este gaitero del valle del Selmo en el Festival de Gaitas de Toral de los Vados. Tanto a título individual como el propio carácter de la Banda de Gaitas Mencía hace que prácticamente desde sus inicios se fije y tome también como referencias, los estilos, oficios, sonoridades, géneros de los gaiteiros mayores de la zona, intentando siempre estrenar alguna pieza desconocida de estos amplios repertorios. Y así lo atestiguan sus diferentes publicaciones discográficas.

Os dejamos a continuación un vídeo de este emotivo momento






lunes, 1 de junio de 2026

86 Francisco Terrado, el "Pego", gaiteiro de Oencia - Décimo quinta temporada Radio Bierzo 2025-26

Seguimos en esta nueva temporada y lo hacemos hablando de este gaiteiro del Bierzo Oeste que era muy conocido en todo el Valle del Selmo. Además, es alguien a quien  el año pasado dedicamos un homenaje en el festival de gaitas de Toral de los Vados y sobre el que queremos hacer una entrada en este blog ampliada. Esperamos que os guste. Se pudo escuchar en directo y ahora tamibén en nuestro canal de Ivoox