miércoles, 2 de septiembre de 2026

💧 Gota de Tradición #10 - La Gaita (1/3): ¿Qué es una gaita?


Para la mayoría de los que estáis viendo este reel está bastante claro qué es una gaita. O, por lo menos, qué llamamos aquí gaita.

El resto igual no sabe que estamos en el Bierzo, ni dónde está esto, ni qué es una gaita.

Porque parece fácil saber qué es una gaita hasta que preguntamos dónde estamos y cómo la llaman.

Aquí una gaita es un instrumento de viento con una característica principal: varios tubos pueden sonar a la vez y se alimentan del aire acumulado en un fuelle, un fol. Es decir, se soplan indirectamente.

Pero en otros lugares una gaita puede ser una dulzaina o un clarinete, una flauta de tres agujeros, o este mismo instrumento puede ni siquiera llamarse gaita.

Sin salir de la provincia de León, en el Bierzo y Cabrera se conoce mayoritariamente como gaita o gaita gallega, mientras que en algunas zonas de la montaña leonesa es el fole, nombre que encontramos también en Zamora.


En esta zona del oeste, el modelo más habitual tiene únicamente dos elementos sonoros: el punteiro, que hace la melodía, y el roncón, ronco o rumbón, que mantiene una nota continua.

También hemos encontrado instrumentos antiguos con otras configuraciones, construidos en Galicia, aunque no hemos llegado a localizar instrumentos construidos aquí, como podían ser, por ejemplo, los que hacían los Guichos en los Mazos de Melezna.

Hoy podemos ver además gaitas con otras configuraciones, algunas relativamente recientes, que no siempre se corresponden con los modelos tradicionales documentados en estos territorios.

Porque aunque asociemos normalmente la gaita con Galicia o Asturias, este instrumento es propio de muchos más lugares de la península y de fuera de lla. Y probablemente su referente más reconocible internacionalmente sea la Great Highland Bagpipe, la conocida como gaita escocesa.


Así que saber qué es una gaita igual no era tan sencillo.

Una cosa es saber qué instrumento tenemos delante. Otra saber quién lo tocaba, cómo lo tocaba, dónde y para qué. Pero de eso hablaremos en las próximas gotas.

Y si quieres seguir profundizando en esta tradición, ya sea aprendiendo, escuchando o simplemente curioseando, ya sabes dónde encontrarnos.

Hoy solo hemos hablado de una gota. La semana que viene seguiremos bebiendo de este río

 

 

 

 

 

 

Del Cuaderno de Campo

Los instrumentos antiguos se escapan en muchas ocasiones de los estereotipos y categorías que hemos definido en la actualidad. Hoy hablamos con bastante naturalidad de gaita gallega, gaita asturiana o gaita sanabresa, como si cada una de estas denominaciones correspondiese a un modelo perfectamente definido y estable.

Sin embargo, cuando acudimos a los instrumentos antiguos encontramos una realidad bastante más diversa.

Dentro de lo que hoy denominamos gaita gallega, por ejemplo, encontramos tradicionalmente una gran variedad de tipologías y configuraciones: gaitas de dos, tres o cuatro voces, diferentes disposiciones de los bordones e incluso gaitas de barquín.

Algo parecido ocurre con las digitaciones. La diferenciación actual entre digitación abierta y pechada no siempre permite describir lo que encontramos entre los músicos tradicionales. Existen diferentes formas de digitación pechada y, además, los propios gaiteiros no necesariamente emplean estos sistemas de una manera absolutamente rígida.

En Asturias, por ejemplo, el proceso de estandarización del instrumento ha supuesto también la generalización de determinadas formas de digitación, fundamentalmente vinculadas al modelo desarrollado en la zona central, y la adaptación de algunas posiciones en los instrumentos modernos.

Con las afinaciones sucede algo semejante. Hoy en día se han estandarizado afinaciones contemporáneas, tanto temperadas como de entonación justa. Los instrumentos antiguos presentan, sin embargo, una afinación mucho más variable, siempre en consonancia con la nota o notas pedal.

También encontramos entre los propios gaiteiros maneras tradicionales de diferenciar los instrumentos según su altura. Algunos de los músicos que hemos entrevistado hablan de gaitas grileiras, las más agudas; redondas, de afinación intermedia; y tumbales, las más graves. De una manera aproximada, podríamos establecer una equivalencia con gaitas en torno a Re para las grileiras, Do para las redondas y Si bemol para las tumbales.

Pero tampoco esta clasificación es uniforme. Otros gaiteiros que hemos entrevistado no conocían estas denominaciones o establecían únicamente una distinción entre gaitas grileiras y tumbales. Una vez más, las categorías no parecen funcionar como un sistema cerrado ni compartido necesariamente por todos los músicos.

Los instrumentos antiguos que hemos encontrado en la comarca muestran también procedencias muy diversas. Encontramos gaitas construidas en talleres gallegos muy conocidos, como el de O Marreco, en Ponteareas; Basilio Carril y su padre; o el taller Riobó, uno de los más antiguos de Galicia, junto a instrumentos procedentes de otros talleres menos conocidos de lugares como Láncara o Ferrol. Esto nos habla también de circulación de instrumentos, constructores y modelos más allá de los límites que hoy utilizamos para definir determinadas tradiciones.

Y si miramos los instrumentos utilizados actualmente en la comarca y en otros puntos de la provincia, encontramos también modelos contemporáneos. Por un lado están las denominadas gaitas marciales. Por otro, uno de los modelos más extendidos actualmente es el formado por punteiro, roncón y ronqueta, con esta última situada en el lado interior del fol. Es una configuración muy reconocible hoy, pero que no se corresponde con ningún modelo antiguo o tradicional documentado hasta el momento.

Todo esto hace difícil hablar de «la gaita» como si hubiese existido siempre un único modelo perfectamente definido.

Y ni siquiera el nombre del instrumento es uniforme. Una misma gran familia de instrumentos recibe distintas denominaciones según el territorio y la tradición: gaita, gaita de fol, gaita de foles, gaita de boto en Aragón, sac de gemecs en Catalunya o xeremies en Mallorca, entre otras.

Del mismo modo, la palabra gaita tampoco designa siempre este instrumento. En distintos lugares de la Península se ha utilizado —y se utiliza— para denominar otros aerófonos. Por eso, cuando encontramos históricamente una referencia a una «gaita» o a un «gaitero», el nombre por sí solo no siempre nos permite saber qué instrumento estaba sonando.