martes, 8 de marzo de 2016

Una descripción del Carnaval en Urdiales

Coincidiendo que finalizan ya los carnavales que este año estaban aplazados a la cuaresma debido al tiempo y coincidiendo que hoy es el día internacional de la mujer, queremos mostraros una cosa bonita que nos contó Antonia García Crespo de Urdiales este año( 24-02-16). Antonia nos habló del papel principal que tenían las mujeres en su pueblo a la hora de celebrar esta fiesta cuando ella era moza.

Foto Jose Carlos Fernández

Conocido como Urdiales, Urdiales de Colinas, es hoy un pueblo deshabitado conocido por muchos las rutas de senderismo que por allí pasan. Los vecinos de este pueblo que quedan hoy se reparten principalmente por distintas poblaciones del Bierzo Alto. Se encuentra próximo a la población de Colinas del Campo y pertenece al Ayuntamiento de Igüeña. Podemos encontar información sobre este lugar en otros blogs como el de Pueblos deshabitados de Faustino Calderón.






Antonia de 71 años se crió en esta localidad aunque actualmente reside en Bembibre y nos contó como vivían los carnavales cuando ella era moza. Esto se hacía el "día de carnaval" que era el martes de carnaval.

Primero, por la tarde, corrían el carnaval hombres y mujeres, con campanos o chuecos por todo el pueblo, por las calles y por las afueras jugando, mojándose... Y desde que se volvía  de correr el carnaval se disfrazaban con trapos viejos ya sólo mujeres para salir a pedir por las casas. 
El pedir por las casas se empezaba llamando para que salieran, según la actitud de los dueños de la casa y lo que dieran se les cantaba una cosa u otra en respuesta. Las coplas para cantar estos cantos de carnaval eran muchas y se iban variando, terminando siempre con el mismo estribillo "denos, denos, denos...". Se pedía algo para luego cenar, huevos o cualquier otra cosa más que dinero. Por que después de pedir por las casas, se juntaban en una casa que habían pedido anteriormente para cenar todas juntas y esa cena en colectivo con su sobremesa era el final de la fiesta.

Poco más queremos contaros, dejaros con la voz de Antonia que entona varias de las coplas que conoce para esta costumbre que ella recuerda reservada a las mujeres en un pueblo hoy ya deshabitado. Esperamos que os guste tanto como a nosotros.


3 comentarios:

  1. Muy bonito, pero solo una puntuación,estas fotos son del pueblo de los Montes de la Ermita, pueblo también desavitado, saludos

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  2. Gracias, en un rato actualizaremos y lo solucionamos

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